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Viene a quebrarse la noche en mi regazo
Viene a quebrarse la noche en mi regazo.
Herida por filo de metal refulgente
gotea su leve oscuridad bajo el poema.
No dejo de escribir, de entrecruzar palabras,
de enredarme en laberintos manuscritos.
Si queda virgen un palmo de papel,
un ángulo siquiera,
se estallará la sombra hasta ganarlo todo.
Y la luna entera, redonda, soberana,
-ya se sabe-
arranca aullidos hasta hacer de la soledad
una estéril extensión infinita.
gabriel impaglione
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